by Yevgeni Zamiatin
“El futuro es un lugar sombrío. En una ciudad donde las viviendas particulares son de cristal (para que la policía pueda vigilar mejor a los ciudadanos) y no existen nombres propios sino meros números de expediente (el protagonista es D-503 y su novia es O-90) todo lo cotidiano está orientado en exclusiva a la eficiencia en la producción. Sin embargo, claro, hay disidentes, y el protagonista no tardará en conocerlos.